Make your own free website on Tripod.com

mision_logo_.gif

alma_de_cristobeige60.gif

Inicio
Sangre de Cristo
Halloween
Declaracion
Tiempos de la Iglesia
Partes De La Misa
Lecturas de La Santa Misa
Lecturas De Las Horas
Santa Biblia y Catecismo
Santo Rosario
Navidad
La Pelicula de la Semana
Estamos Contra el Aborto
Apologetica
Los Catolicos no adoramos imagenes
Actualidades
Meditacion del Padre Nuestro
Visita al Santisimo
Quien fundó tu Iglesia
Petición de Oración
Maria
Aborto
Videos Musicales
Nos Acompaña en Misión
Sectas
Aparecida
Noticias
Mensajes

>

MIERCOLES DE CENIZAS

Miércoles de Ceniza
 
¿Qué significa el rito de la Ceniza?
Tomado de Catholic.Net
 
Este miercoles, 25 de Febrero del 2009, empezamos la Cuaresma a través de la imposición de las cenizas, un símbolo que es muy conocido para todos. La ceniza no es sino un símbolo de muerte que indica que ya no hay vida ni posibilidad de que la haya. Nosotros la vamos a imponer sobre nuestras cabezas pero no con un sentido negativo u oscuro de la vida, pues el cristiano debe ver su vida positivamente. La ceniza se convierte para nosotros al mismo tiempo en un motivo de esperanza y superación. La Cuaresma es un camino, y las cenizas sobre nuestras cabezas son el inicio de ese camino. El momento en el cual cada uno de nosotros empieza a entrar en su corazón y comienza a caminar hacia la Pascua, el encuentro pleno con Cristo.

Jesucristo nos habla en el Evangelio de algunas actitudes que podemos tener ante la vida y ante las cosas que hacemos. Cristo nos habla de cómo, cuando oramos, hacemos limosna, hacemos el bien o ayudamos a los demás, podríamos estar buscándonos a nosotros mismos, cuando lo que tendríamos que hacer es no buscarnos a nosotros mismos ni buscar lo que los hombres digan, sino entrar en nuestro interior: “Y allá tu Padre que ve en lo secreto te recompensará.”

Es Dios en nuestro corazón quien nos va a recompensar; no son los hombres, ni sus juicios, ni sus opiniones, ni lo que puedan o dejen de pensar respecto a nosotros; es Nuestro Padre que ve en lo secreto quien nos va a recompensar. Que difícil es esto para nosotros que vivimos en una sociedad en la cual la apariencia es lo que cuenta y la fama es lo que vale.
Cristo, cuando nosotros nos imponemos la ceniza en la cabeza nos dice: “Tengan cuidado de no practicar sus obras de piedad delante de los hombres; de lo contrario no tendrán recompensa con su Padre Celestial”. ¿Qué recompensa busco yo en la vida?

La Cuaresma es una pregunta que entra en nuestro corazón para cuestionarnos precisamente esto: ¿Estoy buscando a Dios, buscando la gloria humana, estoy buscando la comprensión de los demás? ¿A quién estoy buscando?

La señal de penitencia que es la ceniza en la cabeza, se convierte para nosotros en una pregunta: ¿A quién estamos buscando? Una pregunta que tenemos que atrevernos a hacer en este camino que son los días de preparación para la Pascua; la ceniza cae sobre nuestras cabezas, pero ¿cae sobre nuestro corazón?

Esta pregunta se convierte en un impulso, en un dinamismo, en un empuje para que nuestra vida se atreva a encontrarse a sí misma y empiece a dar valor a lo que vale, dar peso a lo que tiene.

Este es el tiempo, el momento de la salvación, nos decía San Pablo. Hoy empieza un período que termina en la Pascua: La Cuaresma, el día de salvación, el día en el cual nosotros vamos a buscar dentro de nuestro corazón y a preguntarnos ¿a quién estamos buscando? Y la ceniza nos dice: quita todo y quédate con lo que vale, con lo fundamental; quédate con lo único que llena la vida de sentido. Tu Padre que ve en lo secreto, sólo Él te va a recompensar.

La Cuaresma es un camino que todo hombre y toda mujer tenemos que recorrer, no lo podemos eludir y de una forma u otra lo tenemos que caminar. Tenemos que aprender a entrar en nuestro corazón, purificarlo y cuestionarnos sobre a quién estamos buscando.

Este es le sentido de la ceniza en la cabeza; no es un rito mágico, una costumbre o una tradición. ¿De qué nos serviría manchar nuestra frente de negro si nuestro corazón no se preguntara si realmente a quien estamos buscando es a Dios? Si busco a Dios, esta Cuaresma es el momento para caminar, para buscarlo, para encontrarlo y purificar nuestro corazón.

El camino de Cuaresma va a ser purificar el corazón, quitar de él todo lo que nos aparta de Dios, todo aquello que nos hace más incomprensivos con los demás, quitar todos nuestros miedos y todas las raíces que nos impiden apegarnos a Dios y que nos hacen apegarnos a nosotros mismos. ¿Estamos dispuestos a purificar y cuestionar nuestro corazón? ¿Estamos dispuestos a encontrarnos con Nuestro Padre en nuestro interior?

Este es el significado del rito que vamos hacer dentro de unos momentos: purificar el corazón, dar valor a lo que vale y entrar dentro de nosotros mismos. Si así lo hacemos, entonces la Cuaresma que empezaremos hoy de una forma solemne, tan solemne como es el hecho de que hoy de una forma solemne, tan solemne como es el hecho de que hoy guardamos ayuno y abstinencia (para que el hambre física nos recuerde la importancia del hambre de Dios), se convertirá verdaderamente en un camino hacia Dios.

Este ha de ser el dinamismo que nos haga caminar durante la Cuaresma: hacer de las mortificaciones propias de la Cuaresma como son lo ayunos, las vigilias y demás sacrificios que podamos hacer, un recuerdo de lo que tiene que tener la persona humana, no es simplemente un hambre física sino el hambre de Dios en nuestros corazones, la sed de la vida de Dios que tiene que haber en nuestra alma, la búsqueda de Dios que tiene haber en cada instante de nuestra alma.

Que éste sea el fin de nuestro camino: tener hambre de Dios, buscarlo en lo profundo de nosotros mismos con gran sencillez. Y que al mismo tiempo, esa búsqueda y esa interiorización, se conviertan en una purificación de nuestra vida, de nuestro criterio y de nuestros comportamientos así como en un sano cuestionamiento de nuestra existencia. Permitamos que la Cuaresma entre en nuestra vida, que la ceniza llegue a nuestro corazón y que la penitencia transforme nuestras almas en almas auténticamente dispuestas a encontrarse con el Señor.

Blue Bar

Muy estimados amigos:

Reciban un cordial saludo y mis oraciones. Les mando este artículo

sobre la Santa Misa por si les sirve.

 

Con mi bendición sacerdotal, quedo seguro servidor,

 

P. Raymundo Gómez, L.C.

 

 

 

La Santa Misa

 

 A la hora de tu muerte, tu mayor consolación serán las Misas que

durante tu vida oíste.

 

Cada Misa que oíste te acompañará al Tribunal Divino y abogará para

que alcances perdón.

 

 

Con Cada Misa puedes disminuir el castigo temporal que debes por tus

pecados, en proporción con el fervor que la escuchas.

 

Con la asistencia devota a la Santa Misa rindes mayor homenaje a la

Humanidad Santísima de Nuestro Señor.

 

La Santa Misa bien oída suple tus mayores negligencias y omisiones.

 

Por la Santa Misa bien escuchada se te perdonan todos los pecados

veniales que estas resuelto evitar; y muchos de que ni siquiera te

acuerdas. Por ella pierde también el demonio el dominio sobre ti.

 

Ofreces el mayor consuelo a las ánimas benditas del Purgatorio

 

Una Misa escuchada mientras vives te aprovechará más que muchas que

ofrezcan por ti después de tu muerte.

 

 

Te libras de muchos peligros y desgracias, en los cuales quizás

caerías si no fuera por la Santa Misa, Acuérdate también de que con

ella acortas tu purgatorio.

 

Con cada Misa aumentas tus grados de gloria en el Cielo. En ella

recibes la bendición del sacerdote, que Dios ratifica en el Cielo.

 

 Durante la Misa te arrodillas en medio de una multitud de Ángeles que

asisten invisiblemente al Santo Sacrificio con suma reverencia.

Consigues bendiciones en tus negocios y asuntos temporales. Cuando

escuchamos Misa en honor de algún Santo en particular, dando a Dios

gracias por los favores pedidos a ese Santo no podemos menos que

ganarnos su protección y especial amor, por el primer gozo y felicidad

de nuestra buena obra se le sigue.

 

 Todos los días que escuchamos Misa estaría bien que además de las

otras intenciones, tuviéramos la de honrar al Santo del día.

 

JUAN J. CLENNON

Arzobispo de St. Louis.

                           El legado Ecologista de San Francisco
                                                                   Tomado de Catholic.net

La ecología, tan tristemente célebre en nuestros días, tuvo a su primer y más fiel defensor en San Francisco de Asís. Precursos de la ecología, nos enseñó cuán importante es el respeto a la vida que ha venido de Dios mismo. 


En los últimos 50 años nos hemos acostumbrado a la palabra Ecología. Una palabra que seguramente el pobrecito de Asís no conocía. Pero él conocía la raíz profunda, el verdadero significado de la ecología.


Francisco se convirtió en el primer ser humano preocupado por el equilibrio entre animales, plantas y seres humanos. Fue el primero humano que se concibió a si mismo en relación con todas las cosas creadas; sabía que no importa cuán diferentes seamos, todos somos criaturas de Dios, y la visión fraterna de Francisco no incluía únicamente a los seres humanos, sino a toda la realidad animada e inanimada.

Esta visión de una creación comunitaria expansiva fue capturada poéticamente en su llamado Cántico del Hermano Sol, escrito en el periodo comprendido entre el verano de 1226 y la fecha de su muerte, el 4 de octubre de 1126. La visión de Francisco acerca de cómo todas las criaturas están unidas en un solo coro de alabanza al Creador es el primer poema escrito en italiano y fue considerado por Dante como una de las más grandes obras de la literatura italiana.

El lenguaje de Francisco, mediante el cual llama a cada uno de los elementos de la creación hermano y hermana no es simplemente un exceso poético. El sentía compartir algo con todas las criaturas. Para él, todas las cosas eran hijas de Dios, y como tales, debía respetar su vida, su existencia, pues eran un regalo del Creador sin las cuales el hombre no podía sobrevivir.

Francisco sentía un profundo respeto y admiración por todo lo que hallaba en la naturaleza: desde un simple escarabajo hasta el astro rey. Especial cuidado y respeto le merecían las cosas más pequeñitas. Jamás mataba a un insecto, ni utilizaba de la naturaleza sin necesidad. Al hacer esto, Francisco no glorificaba a las cosas per se, sino a su Creador.

Francisco reconoció que las criaturas de Dios tenían una interdependencia, y que romper los lazos que las unen es una grave falta.

Tal vez en tiempos de Francisco, todas estas ideas sonaban a locura. Sin embargo el Santo se adelantó 800 años. Hoy el mundo está en verdadero peligro: las selvas amazónicas disminuyen cada día, los desechos industriales han dañado severamente a la tierra misma, nuestro uso de substancias químicas mata cada día a mas especies de animales y plantas. Hoy el legado de Francisco puede salvar a nuestro planeta. Su herencia es enseñarnos a amar a todas las cosas, a las piedras, a las montañas, a las flores.

El legado ecologista de San Francisco consiste en enseñarnos que debemos repensar nuestro lugar en el orden creado, de modo que el bienestar humano está integrado en el bienestar de todas las cosas (medio ambiente). Para él, era vital entender la relación entre la humanidad y toda la creación. La visión franciscana ayuda a ver la vida como un gran regalo. Si podemos ser humildes como él, y entender que el mundo no está en nuestro control, tomaremos nuestro lugar como una parte, y solo una parte, de la gran comunidad de la creación.



              Cántico del Hermano Sol

San Francisco de Asís


La hermosa e inmortal poesía inspirada por el más pequeño de los hijos de Dios, es también la primera gran poesía de la literatura italiana. Francisco, en toda su humildad, fue también el primer gran poeta italiano, aún antes que Dante.


Altísimo, omnipotente y buen Señor:

tuyas son la alabanza, la gloria y el honor.

Tan solo Tú eres digno de toda bendición.

Y nunca es digno el homre de hacer de Ti mención.



Alabado seas Señor por todas tus criaturas,

Y en especial por el querido hermano sol,

que alumbra y abre el día, y es bello en su esplendor

y lleva por los cielos noticias de su Autor.


Y por la hermana luna de blanca luz menor

y las estrellas claras que tu poder creó,

tan limpias y tan hermosas, tan vivas como son,

y brillan en el cielo. Alabado seas mi Señor.



Y por la hermana agua, preciosa en su candor

que es útil, casta, humilde. alabado seas mi Señor.

por el hermano fuego que alumbra al irse el sol,

y es fuerte, hermoso, alegre. Alabado seas mi Señor.



Y por la hermana tierra que es toda bendición

hermana madre tierra que da en toda ocasión

las hierbas y los furtos y flores de color.

Y por el aire, las nuebes y la calma.

Alabado Seas mi Señor.


_________________
"Omne verum, a quocumque dicatur, a Spiritu Sancto est"

Toda verdad, dígala quien la diga, viene del Espíritu Santo

(Santo Tomas de Aquino)

“Si quieres encontrar la fuente, debes proseguir hacia arriba, contra corriente”.

 Juan Pablo II

LA SANTA MISA ES LA PALABRA DE DIOS REPRESENTADA EN SU COMUNIDAD

SE NECESITAN SACERDOTES.

PUDIERA SER ESTA TU VOCACION?

 

Saulo de Tarso sabía que él tenía razón. No podía permitirles a esos locos cristianos continuar en sus errores. Pero, en su camino a Damasco, una luz brillantísima le cegó. Entonces hizo una sencilla pregunta: “Señor, ¿qué quieres que haga?” Esa luz y esa sencilla pregunta, una vez respondida, cambió su vida totalmente. ¿Podrías tú hacer la misma pregunta, “Señor, ¿qué quieres que haga?”